El ADN de nuestros cuidadores

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El ADN de nuestros cuidadores

Nuestra residencia de mayores en San Fernando destaca por los buenos profesionales que la forman. Entre sus bondades, destacaríamos estas: 

- Personalidad. Los cuidadores necesitan un continuo sentido del altruismo además de dulzura y paciencia para realizar este trabajo.

- Experiencia. La experiencia es muy valiosa, ya que ayuda al profesional de Residencia Virgen del Carmen a determinar si puede o no manejar una tarea en particular y solicitar, por tanto, la ayuda de otro de sus muchos compañeros.

- Honestidad. La honestidad no sólo quiere decir que el cuidador sea transparente y justo con los pacientes de nuestra residencia de mayores en San Fernando, sino que significa también que son un equipo muy responsable: llegan con rigurosa puntualidad, manejan sus responsabilidades con rapidez y calidad y lo más importante, tienen un control exhaustivo y permanente sobre la medicación de todos los residentes.

- Son fuertes física y psicológicamente. Abordar día a día a personas con un nivel de dependencia alto, con deterioro cognitivo, por ejemplo, o con movilidad reducida, conlleva a un importante desgaste físico y emocional. Por lo tanto, el cuidador necesita en todo momento un buen estado de salud físico y psíquico que deberá fortalecerse continuamente.

- Es muy servicial. Siempre están disponibles y dispuestos a servir a todos los mayores de la residencia. Responden con rapidez a las peticiones que les hagan buscando siempre la forma de resolver el problema que plantee el mayor para intentar solucionarlo eficazmente. Nuestros cuidadores suplirán las necesidades del residente con gran esfuerzo y mucha generosidad.